Los masajes tántricos deben ser estimulantes, no relajantes. El objetivo no es desconectar sino aumentar la excitación, pero no de una forma rápida sino progresiva, poco a poco y siendo consciente de lo que se hace y se piensa en cada momento. Así, se disfrutará del placer de todo el cuerpo, e incluso se puede llegar a tener otros orgasmos. 

CONTENCIÓN DE LA EYACULACIÓN

Esta es una de las claves de esta práctica. Hay muchas técnicas, por ejemplo los ejercicios de Kegel, que ayudan a tener control sobre toda la musculatura pubococcígea.

Una forma muy esquematizada de explicar cómo ejercitarse para controlar la eyaculación es la siguiente:

  • la primera fase es entrenar la musculatura mencionada, primero hay que detectarla, después llenar los pulmones, retener la respiración, contraer ese grupo muscular, y después soltar el aire y relajarse. Estos pasos hay que hacerlos durante un tiempo para tonificar bien la zona. Mientras, se puede ejercitar la masturbación y, antes del punto de no retorno eyaculatorio, se para y así, baja un poco la excitación; se vuelve a continuar con la estimulación hasta volver a alcanzar el nivel de excitación previo al punto de no retorno. De esta forma, se elimina el hábito de eyacular con rapide
  • la última fase consiste en estimular el pene, cuando se acerca el punto de no retorno, justo ahí, en lugar de parar la estimulación, se detiene la respiración, se aprieta la musculatura y, aunque siga estimulándose, se tendrá un orgasmo, pero no se eyaculará.

El problema de la eyaculación precoz suele estar provocado por cuestiones psicológicas. Por ejemplo, hay hombres que se acostumbran desde pequeños a masturbarse rápido para que no les pillen. Lo que hay que hacer es cambiar ese hábito mediante la práctica. Si además fortalecemos la musculatura pubococcígea, combinada con la respiración y práctica, podremos alcanzar el clímax sin eyacular. El orgasmo está en el cerebro”, afirma. El tantra defiende que la eyaculación es una pérdida de energía para el hombre. 

LA RESPIRACIÓN

Uno de los aspectos fundamentales para practicar sexo tántrico es la respiración, acompasarla con la de tu pareja y sincronizarlas, porque sólo así se podrá estar en la misma frecuencia, en la misma sintonía.

Según el tantra, lo que se potencia con la respiración es aumentar y prolongar la conexión que existe entre las dos personas. Dicho de otro modo, intensificar el encuentro sexual entre los amantes usando los pulmones como una herramienta que hasta ahora despreciábamos.

Para ello, lo primero que hay que hacer es sentarse uno enfrente del otro mirándose a los ojos. Una vez así, se empieza a acariciar el cuerpo de la persona que tenemos delante, siempre uno frente al otro y sin dejar de lado la respiración. Prestar atención a la respiración es clave para equilibrar los cuerpos, para relajarlos y para que así el sexo empiece a ser algo tranquilo, sosegado y no una competición.

Por otro lado, y a la vez que acaricias el cuerpo de la pareja, hay que detenerse en otras partes del cuerpo en las que quizá nunca habías reparado, pero sin dejar de lado la armonía de las respiraciones. De esta forma, se potencian mucho más los sentidos y puedes, por tanto, sentir más placer en todo el cuerpo y no sólo en los genitales.

También son aconsejables los masajes estimulantes. El objetivo no es desconectar sino aumentar la excitación, pero no de una forma rápida sino progresiva, poco a poco y siendo consciente de lo que se hace y se piensa en cada momento. Así, se disfrutará del placer de todo el cuerpo, e incluso se puede llegar a tener otros orgasmos.